¿El mal aliento a qué se debe?
El mal aliento o halitosis es uno de los problemas que más preocupa a nivel social. Tiene su origen tanto en una mala higiene bucal, como en posibles problemas bucales o del cuerpo, en menor medida.
Mantener un aliento fresco y agradable es uno de los principales objetivos de las personas, tanto por su salud como por su vida social. Para lograrlo, existen una serie de estrategias que nos permiten prevenir o acabar con el mal aliento, pero antes debemos saber cuál es la causa que lo provoca.
Aproximadamente el 25% de la población padece halitosis y el 50% de la población total lo sufrirá en algún momento de su vida, ya que son muchos los factores que nos lo pueden provocar.
El mal olor se produce por la descomposición bacteriana de los restos de alimentos que se nos quedan entre los dientes, las encías y la saliva. Esa descomposición produce una serie de sustancias, que son las que nos provocan el mal aliento.
Cómo tratar el mal aliento
Para lograr un aliento fresco y agradable se recomienda:
1.Realizar una adecuada higiene bucal diaria
Debemos tener una higiene dental diaria. En especial antes de irnos a dormir. Pues durante la noche disminuye la producción de saliva y las bacterias pueden crecer en exceso. No hay que olvidarse de cepillarse la lengua. Esta parte de la boca acumula una gran cantidad de bacterias. Para realizarla de manera adecuada, podemos ayudarnos de un limpiador para la lengua y un colutorio.
2.Beber mucha agua
Beber agua favorece la producción de saliva. Esta es el agente de limpieza natural más potente para nuestra boca. El uso de chicles sin azúcar, de forma moderada, también favorece la producción de saliva.
3.Evitar el tabaco
Está demostrado que fumar crea un aliento característico que puede perdurar en el tiempo.
4.Evitar beber alcohol y cuidar el consumo de ciertos alimentos
Como la cebolla o el ajo, ya que expulsan un mal olor característico.
5.Cuidado con las dietas
Curiosamente, los periodos de ayuno, saltarse alguna comida del día o llevar dietas hipocalóricas pueden favorecer la aparición del mal aliento.
Si el mal aliento persiste puede existir alguna causa patológica, como enfermedad periodontal, caries dentales o incluso enfermedades digestivas o respiratorias. Por ello, se hace imprescindible una visita a nuestro dentista para que realice una completa revisión bucal y nos ofrezca una solución y consejos.






